Es increíble como la sociedad consumista y este sistema imperialista considera a las personas por su capacidad y desarrollo económico. Somos ante todo un signo de peso para la modernidad que nos consume. Una sociedad que nos hace consumirnos a nosotros mismos.
¿Dónde ha quedado la sensibilidad de los seres humanos? ¿Dónde se ha ido el sentido de comunidad? ¿En donde está el amor del que tanto soñamos y anhelamos?
La humanidad se ha desvanecido, se ha perdido en el limbo de la economía, en el limbo de la muerte humana, de las pocas almas que van quedando intactas de la mano negra del progreso y del deterioro asesino de la humanidad.
Vamos caminando con nuestros cuerpos desvanecidos. ¡Para este sistema sólo somos una masa sin corazón, sin alma, sin algo que decir o manifestar. Somos una masa que labora día a día y el sistema es la carnicería misma que se come nuestras almas, nuestra libertad!
¿Dónde ha quedado la sensibilidad de los seres humanos? ¿Dónde se ha ido el sentido de comunidad? ¿En donde está el amor del que tanto soñamos y anhelamos?
La humanidad se ha desvanecido, se ha perdido en el limbo de la economía, en el limbo de la muerte humana, de las pocas almas que van quedando intactas de la mano negra del progreso y del deterioro asesino de la humanidad.
Vamos caminando con nuestros cuerpos desvanecidos. ¡Para este sistema sólo somos una masa sin corazón, sin alma, sin algo que decir o manifestar. Somos una masa que labora día a día y el sistema es la carnicería misma que se come nuestras almas, nuestra libertad!
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