martes, 9 de noviembre de 2010
Remolacha
Quisiera poder retener tu voz para acariciarla de vez en cuando. Poder retenerla sería hermoso, pues es lo más cercano que podría tener de ti. Retener tu voz en mi memoria frágil, fragmentada y diluida. Atesorarla como el canto que aviva mi alma que me hace sentir viva y llena de amor que fluye desde mi vientre de enredaderas hacia el encuentro con la tuya de pinceles, telas y pintura…. Y también entre un y otro beso impregnado en mi piel quebrajada de tanta espera.
¡Siempre hay palabras para hacerlas bailar entre tú y yo!
Memoria Piedras
Flautas Dios
Choclo
Amor Pincel
Brocha
Pintura
San Francisco De Asís
cactus
Overol